La irrupción masiva de la Inteligencia Artificial (IA) genera fascinación por sus posibilidades de progreso, pero al mismo tiempo enciende alarmas éticas y geopolíticas sobre el destino que las grandes potencias le están dando a esta tecnología. Lejos de los marcos exclusivamente corporativos de Silicon Valley o del desarrollo bélico, el jurista argentino Luis Moreno Ocampo se volcó a investigar cómo transformar la IA en un instrumento al servicio de las necesidades sociales. En comunicación con LA CIELO 103.5, el exfiscal del emblemático Juicio a las Juntas y primer fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) detalló las líneas de trabajo que lleva adelante, analizó el impacto inminente en el sistema educativo y presentó un proyecto en desarrollo para auditar la designación de jueces en la Argentina. Así, opuso argumentos contra la mirada crítica y hasta apocalíptica que empieza a mostrarse en algunos círculos. Sin ir más lejos, en INFOCIELO PLAY, el historiador y antropólogo Francisco Giordano abordó el problema de “delegar el pensamiento” en chatbots y otros tipos de IA. Y lo comparó con otras tecnologías que en su momento cambiaron el curso de la historia, como por ejemplo la escritura. De Harvard a San Pablo: el dilema del bien común global Su acercamiento al tema comenzó en 2019 durante su paso por la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard. En aquel ámbito se propuso como objetivo estudiar la IA enfocada en el “bien común”, aunque Ocampo advirtió rápidamente los límites del enfoque norteamericano: “El bien común no es Silicon Valley ni puede ser definido ahí; debe servir para resolver los problemas de pobreza en India, de educación en Brasil o de cualquier lugar del mundo”. Frente a la visión de las universidades estadounidenses orientada a su propia seguridad nacional, el jurista decidió trasladar su espacio de trabajo al Departamento de Física de la Universidad de San Pablo (USP). Allí, junto a un equipo de científicos, aplica física moderna, ecuaciones y modelos vectoriales para analizar y predecir dinámicas complejas con el fin de evitar guerras y genocidios. El riesgo de “matar mejor” y la coordinación social al servicio de la gente En su diagnóstico, el mayor peligro actual radica en que los gobiernos de las principales potencias están priorizando el desarrollo tecnológico aplicado a los conflictos armados. “Tenemos un problema en el mundo de hoy: como los países más grandes usan la guerra para manejar conflictos, están utilizando la inteligencia artificial para hacer mejores guerras, para matar mejor”, advirtió Moreno Ocampo, señalando además el riesgo de que los nuevos modelos autónomos tomen decisiones de ciberataques sin regulación ni límites de los Estados. Frente a esa deriva bélica, sostuvo que la mayor virtud de la IA radica en su capacidad inédita para la coordinación social independientemente de las gestiones estatales. “Nos da una herramienta para organizarnos y ayudar a la gente más vulnerable a conseguir remedios o comida más barata, o resolver problemas de transporte y seguridad”, ejemplificó. Al referirse a las disputas entre el transporte tradicional y las aplicaciones tipo Uber, citó el caso de Holanda, donde la regulación se resolvió de forma práctica centrando la licencia en el conductor y no en el vehículo. Revolución educativa: “La idea de que hay que repetir conceptos desapareció” Al comparar el hito tecnológico con la invención de la imprenta, Moreno Ocampo remarcó que, a diferencia de aquellos siglos en que la divulgación del conocimiento tardó tres centurias en transformar la política, los saltos de la IA se producen semana a semana. Esta aceleración exige una reformulación urgente en la manera de enseñar y aprender. “Estamos ante una revolución del conocimiento y el tiempo es ahora”, enfatizó. Y agregó sobre el rol de las aulas: “Con la inteligencia artificial, la idea de que los chicos tienen que repetir conceptos desapareció. Lo que vale en un sistema así es la pregunta que le hacés, el enfoque. La educación tiene que ajustarse ya a esta realidad”. Una base de datos con IA para poner la lupa sobre los jueces argentinos En el tramo final de la entrevista, el exintegrante de la Corte Penal Internacional reveló que está desarrollando una plataforma respaldada en inteligencia artificial destinada a ONGs, medios de comunicación y ciudadanos para transparentar el funcionamiento del Poder Judicial en la Argentina. El sistema recopilará datos sobre quiénes nombran a los magistrados, cómo se aprueban sus pliegos, qué fallos dictan, cómo se investigan sus faltas y de qué manera se los remueve. “Lo que pasa en la Argentina es que los políticos arman sistemas donde los jueces los protegen en lugar de controlarlos”, denunció Moreno Ocampo. “Los políticos usan la justicia para cubrirse las espaldas o para perseguir al enemigo de turno. Necesitamos herramientas ciudadanas para exponer claramente qué hacen, a quiénes nombran y cómo funciona el sistema”, concluyó. La nota “No es para matar mejor”: Moreno Ocampo explicó cómo se usa la Inteligencia Artificial para el bien común se publicó primero en Infocielo. Escrita por Redacción Infocielo Infocielo - Toda la información sobre la provincia de Buenos Aires al instante. Actualizada las 24 horas del día. Política, economía, interés general, deportes, policiales, judiciales, música, cultura, Legislatura, municipios, secciones electorales, elecciones, redes sociales, tendencias, espectáculos, pueblos, viajes, el tiempo, servicios, tránsito, turismo.