La situación a la que ha entrado Meta esta semana no es inédita. El acuerdo alcanzado en Estados Unidos para pagar hasta 18.000 millones de dólares para poner fin a las demandas sobre el daño que Facebook e Instagram provoca a los menores se suma al historial de polémicas del tintán tecnológico. De la explotación masiva de datos personales hasta una Eleinfraestructura que potencia la desinformación y premia los discursos que generan odio. Escenarios como el que acaba de producirse, en los que la compañía se ha visto obligada a pagar multas, modificar sus políticas y defenderse ante los tribunales en sus 22 años de historia. Seguir leyendo