El Gobierno prepara el proyecto que buscará cerrar el proceso de desregulación del mercado de capitales iniciado durante la gestión de Javier Milei. La iniciativa, que será enviada al Congreso en las próximas semanas, apunta a modificar distintas leyes y regímenes que regulan desde las garantías utilizadas para obtener financiamiento hasta los pagarés, los cupones de tarjeta de crédito y hasta los planes de ahorro. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, definió la iniciativa como el “broche de oro” de la transformación del mercado de capitales y señaló que tendrá dos grandes ejes: simplificar y desregular la operatoria y, al mismo tiempo, fortalecer las garantías utilizadas para conseguir crédito. “No es desestabilizador”: el Banco Central asegura que el 75% de los dólares que se compran quedan en el país y afirma que la mora ya pasó Una de las principales modificaciones estará en el régimen de warrants, un instrumento que permite utilizar determinados bienes como respaldo de un crédito. La intención oficial es ampliar de manera significativa los activos que pueden ser utilizados como garantía y dejar de limitar el mecanismo a los productos agrícolas, tal como se los utiliza hoy en día. Si bien parte de esta desregulación se hizo dos años atrás, con esta nueva versión se reforzará que las partes puedan elegir “hacer guarda contra lo que quieran”. Según explicó Sturzenegger, también se eliminarían obligaciones que hoy encarecen o vuelven más rígida la operatoria. Entre ellas, la obligatoriedad de contratar seguros y la exigencia de que determinados bienes sean rematados en forma pública. La lógica que plantea el Gobierno es que las partes puedan acordar con mayor libertad qué bienes utilizar como respaldo de una operación, y en la práctica permitirá ampliar el universo de activos que pueden convertirse en garantía para obtener financiamiento. Otro de los cambios relevantes será la creación de un Sistema Federal de Registro de Garantías, que incluirá un registro centralizado de prendas administrado por el Banco Central (BCRA). La idea es que una empresa pueda constituir una prenda sin tener que depender necesariamente de la intervención del Ministerio de Justicia. A la vez, el registro permitirá consultar si un determinado bien ya está afectado como garantía antes de realizar una operación. “Lo van a poder hacer las personas individualmente: Toyota o Volkswagen a poder hacer sus prendas”, ejemplificó durante la inauguración de la Semana Mundial del Inversor, organizada por la Comisión Nacional de Valores (CNV). El proyecto también ampliaría la posibilidad de constituir segundas y terceras prendas sin autorización del primer acreedor y extendería el universo de bienes susceptibles de ser prendados. Qué habilidades humanas están ganando valor con la llegada de la IA Entre los ejemplos mencionados por Sturzenegger aparecen las cosechas futuras. Un productor podría utilizar como garantía una cosecha de soja que todavía no fue levantada para conseguir financiamiento. El ministro comparó este mecanismo con la Cédula de Producto Rural (CPR) utilizada en Brasil, un instrumento que hoy en día representa el 38% del crédito agropecuario. La reforma también modificaría quién puede ejecutar una garantía prendaria. Actualmente, según explicó Sturzenegger, los bancos tienen el monopolio legal sobre la ejecución ejecutiva de las prendas. Con esta ley, se eliminaría la exclusividad y la ejecución podrá quedar en mano de otros participantes, con el objetivo de acelerar el recupero de los activos y ampliar la cantidad de actores capaces de operar con este tipo de garantías. La misma lógica se trasladará a los pagarés y letras de cambio. El proyecto incorporará a nivel legal modificaciones que ya habían sido impulsadas por vía reglamentaria y permitirá ampliar las operaciones que pueden respaldarse con estos instrumentos, incluso mediante bienes físicos y distintas modalidades de pago. Otro capítulo estará dedicado a la factura de crédito electrónica MiPyME. Según explicó Sturzenegger, el sistema actual exige la participación de distintos intermediarios, lo que agrega costos y pasos para una empresa que busca financiarse. La propuesta apunta a reducir esas intermediaciones y facilitar que las pequeñas y medianas empresas puedan llegar directamente a los mercados autorizados. Flybondi se presentó en concurso preventivo de acreedores En cuanto a financiamiento en los comercios, el Banco Central (BCRA) está impulsando particularmente los cupones de tarjeta de crédito. La propuesta es que el crédito que surge cuando un negocio financia una venta mediante una tarjeta pueda transformarse en un título valor electrónico negociable en el mercado. Así, el comercio no quedará necesariamente atado al banco y podrá vender o negociar este activo en el mercado, en búsqueda de otras fuentes de financiamiento. La ley de mercado de capitales incluirá además una modificación de los planes de ahorro y capitalización, como los utilizados por las automotrices para financiar la compra de vehículos en cuotas. Según explicó Sturzenegger, la regulación actual es considerada excesivamente burocrática: contempla la registración y autorización de los planes ante la Inspección General de Justicia (IGJ). La iniciativa plantea derogar ese régimen específico y que los contratos queden alcanzados por las reglas generales del Código Civil y Comercial. “Aunque esto quizás es un rezago histórico, que con una economía con la inflación a la baja va a dejar de tener relevancia”, sumó. Los eventuales conflictos con consumidores seguirían el esquema de Defensa del Consumidor. “Esta es una ley que tiene dos grandes ejes: la simplificación y la desregulación, dar mayor libertad sobre los bienes que se pueden prendar, los instrumentos que se pueden usar y cómo se pueden armar los contratos. Y, al mismo tiempo, tiene el objetivo de fortalecer las garantías con las que trabaja el mercado de capitales en la Argentina. Cuando fortalecés y facilitás el régimen de warrants, estás fortaleciendo un régimen de garantías. Y cuando facilitás las prendas, hacés que alguien pueda comprar un auto de una manera mucho más fácil y más barata, usando el automóvil como garantía”, explicó el ministro. Tras el triunfo de Bolsonaro en Brasil, baja el riesgo país y rebotan las acciones argentinas en el mercado local y el exterior Un mercado de capitales más grande El evento lo cerró Roberto Silva, presidente de la Comisión Nacional de Valores. Para el funcionario, esta reforma del mercado de capitales será la continuación de un proceso de transformación que encaró el organismo, y que este año tuvo cambios como el “Big Bang” regulatorio y una limpieza normativa que se consideraba obsoleta. “La ley de mercado de capitales es un trabajo que abarca muchas cosas. No me animaría a decir que son grandes cambios, salvo algunas excepciones, pero sí hay mucha mejoras para los instrumentos financieros, para las garantías y para todo el sistema en general. Esperamos que el proyecto sea enviado al Congreso en breve”, señaló. Sobre los temas que estarán en agenda, recordó que en noviembre arranca a funcionar el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Mientras tanto, esperan que haya movimiento en el mercado tras la aprobación de la ley de Inocencia Fiscal II. Y el mes próximo saldrá al mercado el primer ETF local, que replicará el Merval, y busca cambiar la manera en que los argentinos (y a futuro, los extranjeros) invierten en el país. Antes de cerrar, hizo una aclaración ante las sociedades de bolsa que estaban presentes en la sala de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires: la CNV no crea impuestos. Esto se debe a que a mediados de septiembre el organismo eliminó el cheque como medio de cobro y pago a cuentas comitentes, una maniobra que había hecho caer la recaudación del impuesto al cheque. El resultado de las elecciones en Brasil ya impacta en el bolsillo de los argentinos “En el caso del impuesto al cheque, no se puede eludir el sistema de pagos salteando la cuenta bancaria. Esas reglas ya existían, no son nuevas; lo que hicimos fue cambiar la operatoria de las ALyC frente a conductas que consideramos desvaliosas. La patente de ALyC no es para eludir o evadir controles ni para hacer rulos; es para otra cosa: para el crecimiento del mercado, vía FAL o Inocencia Fiscal. Tenemos un mercado que creció el doble, sin contar los títulos públicos; y un mercado secundario que es una vez y media del que teníamos cuando empezamos. Hay muchos más negocios. Queremos un mercado mejor, en el que podamos acotar cualquier riesgo sistémico y donde los operadores aporten valor”, cerró.