Por MARTIN MENDINUETA @firmamendinueta Teniendo una clara obsesión en el plano continental, Estudiantes cumplió con éxito el trámite que necesitaba para cortar la mala racha que arrastraba y, al mismo tiempo, mejorar su situación en las tablas de posiciones del fútbol local. Después de un comienzo poco alentador, donde mostró fallas en defensa y escasa generación ofensiva, en el segundo tiempo se lo observó mejorado. Con los ingresos de Guido Carrillo y Fabricio Pérez terminó facturando una diferencia tan justa como seductora. Después de haber perdido ante Lanús, Rosario Central y Platense en fila, el Cacique Medina tenía perfectamente claro que (mucho más jugando como local) no debía volver a resbalar. Por eso pensó mucho la formación inicial y también por el mismo motivo terminó recurriendo a su delantero esencial para quedarse con todo lo que había en juego. Si ver a Piovi caminando con dolor alarmó a los hinchas, observar a Carrillo con un corte sangrante en la cabeza los hizo temblar de miedo. A él le cometieron la falta del penal y naturalmente se convirtió en el faro de su equipo a la hora de buscar el arco rival. También fue valioso el aporte goleador por duplicado de Fabricio Pérez y la energía que aportó Edwuin Cetré. El colombiano ejecutó certeramente el penal y además juntó méritos como para que lo tengan en cuenta en la gran cita. La gente se fue contenta con la búsqueda (no siempre prolija ni lúcida) en ataque. Que vaya para adelante guiado por la convicción en lo que más se valora. Mientras espera con lógica ansiedad los regresos de Tiago Palacios, Joaquín Correa y Alexis Castro (en ese orden), Estudiantes debe pulir algunas debilidades que muestra por las bandas. Ayer empezó siendo permeable, tanto por derecha como por la izquierda. La conformación de la última línea representa un interrogante que combina apellidos y dispares niveles de rendimiento. Ahora sólo le queda el partido del sábado por la tarde en Santiago del Estero ante Central Córdoba para probar y definir lo que haga falta. La instancia que se acerca lo compromete ciento por ciento. INDULTO E INVERSIÓN POR ROJO: “LA NECESIDAD TIENE CARA DE HEREJE” Es tanto lo que desea volver a ser campeón de la Copa Libertadores de América que por eso decidió “perdonar” a quien se crió jugando con la camiseta albirroja. Por lo bajo, entre secretos y múltiples consideraciones que nadie se atreve a explicitar en la faceta pública, Estudiantes justifica lo que podría denominarse un acto extremo. La urgencia “obliga” a tomar decisiones que en otro contexto tendrían todavía más voces de reprobación de las que ya se escuchan con nitidez. Esta vuelta de Marcos Rojo está únicamente sostenida por la obsesión de transformarse en finalista de la competencia más seductora del continente. Lo que parecía un “caso cerrado” encontró una discutible flexibilidad de principios que no todos aceptan. Las opiniones están divididas y el resultado obtenido, como suele suceder, teñirá convicciones. El transcurso de los días le dará el marco definitivo a una apuesta donde la ambición deportiva optó por archivar comportamientos que la memoria popular no olvida.