Miles de brasileños van a sufrir probablemente síndrome de abstinencia este sábado y los próximos días después de que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmara, el viernes, un decreto que impone una prohibición total a los juegos de azar en Internet, legalizados en los últimos años tras décadas de veto. “Esto es como un cáncer: o extirpamos el tumor, o este tumor nos matará”, proclamó el veterano mandatario al aprobar una medida que apoyan dos tercios de sus compatriotas. La ilegalización, aprobada a nueve días de la primera vuelta electoral, el 4 de octubre, Lula pretende afrontar la grave crisis de deuda y adicción que han causado las apuestas en Internet y atraerse el apoyo electoral necesario para deshacer el empate que mantiene con el senador Flávio Bolsonaro en las encuestas. Seguir leyendo