Durante 15 siglos, algunas mujeres tuvieron que inventarse una manera de viajar que no estaba pensada para ellas. Una monja del siglo IV que cruzó el Mediterráneo, una botánica que se tuvo que disfrazar de hombre, dos gemelas escocesas a la caza de manuscritos, una cronista que dio la vuelta al mundo con una bolsa de mano... Este es un recorrido por lo que llevaban encima y por lo que tenían que esconder. Seguir leyendo